- Se vuelven indispensables una serie de insumos: aparte de la leche, el biberón, las tetinas, cepillos, chupetes, agua potable, además de jabón, electricidad, y/o gas para poder llevar a cabo una higienización adecuada de los mismos.
- Se genera una nueva necesidad a una familia que está pasando por un momento de inestabilidad* en todos los sentidos; luego de las donaciones iniciales aparentemente inocuas, tendrán que reemplazar periódicamente las latas de fórmula cuando se agoten, y las tetinas y teteros, cepillos y demás cuando se desgasten.
- La madre tendrá que encontrar agua potable para preparar la fórmula, mezclando el polvo con ella. En muchas situaciones de emergencia, ya sea inundación, huracán, tornado, tsunami u otros, falta el agua potable, o al menos escasea. Por esta razón, mueren miles y miles de niños al año, al ser alimentados con fórmulas lácteas preparadas con aguas contaminadas, lo cual deriva muchas veces en diarrea y deshidratación. Y de allí que sea la primera causa de mortalidad infantil en el mundo.
- En estas situaciones será muy difícil que la madre tenga condiciones de higienizar adecuadamente los biberones y tetinas, lo cual también afectará negativamente la salud de los lactantes.
- El sistema inmunológico del niño se verá perjudicado al dejar de recibir leche materna, lo cual puede derivar en mayor gravedad al contraer enfermedades infecciosas, y mayor propensión a sufrir otras enfermedades, a tener reacciones alérgicas, etc. Recordemos que estamos en una situación en la que pueden faltar médicos y medicamentos.
- Muchas veces, las personas afectadas se encuentran en condiciones de extrema pobreza, por lo que alteran las proporciones indicadas en los envases de leche artificial, usando más agua y menos polvo para hacer durar más cada envase. El resultado de esto es que el niño caerá en estado de desnutrición, agravando la situación de la familia.
- Si los afectados viven en pobreza crítica y dan leche artificial a sus pequeños mientras esta sea donada, ¿qué pasará con esos niños luego de que pase el estado de emergencia y cesen las donaciones? ¿Podrán seguir comprando leche?
- Y esa madre que ya no está estresada porque la emergencia ya pasó se habrá quedado sin leche, al haber sustituido muchas tomas de leche materna por biberones.
- Las condiciones de insalubridad dejan de afectar la alimentación del niño, y ya no tenemos que preocuparnos por la necesidad de higienizar biberones, tetinas, chupetes, porque la leche materna siempre está en condiciones óptimas de higiene.
- No tenemos la necesidad de reponer esa indumentaria, (biberones, tetinas, etc.), lo cual representa un beneficio económico también.
- En caso de no tener electricidad ni gas, podemos esta tranquilos de que la leche del bebé estará a una temperatura adecuada, la corporal, concretamente del cuerpo de su madre, o en su defecto de una nodriza.
- Ya no tenemos que pensar en comprar fórmulas cuando acabe el desastre y cesen las donaciones.
- Nos aseguramos de que el sistema inmunitario del niño se desarrolle adecuadamente, protegiéndole frente a infecciones posibles, reduciendo la necesidad de atención médica, que probablemente escasea.
- Durante el amamantamiento, se segrega oxitocina, lo cual favorece no sólo el vínculo entre mamá y bebé, sino que proporciona sensación de bienestar y placer, y también favorece el sueño de ambos.
- Intentar una relactancia. Al volver a darle de mamar, el estímulo del bebé al pecho, dependiendo del tiempo que haya transcrurrido desde el destete, volverá a producir la secreción de leche.
- Si una madre lactante ha perdido a su bebé, el hecho de darle el pecho a otro bebé puede ayudar a ambos de muchas maneras. Se ha reportado que continuar dando el pecho o donar leche a otros bebés, ayuda a estas madres a sobrellevar la pérdida de su bebé. En casos de emergencias, además de hacerlas sentir útiles y que dan un regalo a otro niño que pocos otros pueden dar, salvándole muchas veces la vida, previenen mastitis, inflamación, dolor y otras infecciones en sus propios pechos, al continuar vaciándolos. Por otra parte, tal y como comentábamos antes, el bebé que recibe la leche de otra madre se verá beneficiado inmunológicamente, y tanto él como la madre donante de leche, podrán estar más tranquilos y dormir mejor por los efectos de la oxitocina segregada durante el amamantamiento.
- Para aquellos casos en los que no haya una madre que pueda darle el pecho a estos bebés, conviene reforzar los grupos de apoyo a la lactancia, en los que se pudiera conseguir donantes de leche humana en la misma localidad, como por ejemplo Human Milk 4 Human Babies Japan, ideado por Emma Kwasnica.
- Por último, y agotadas todas las demás opciones, si aún hay niños que necesiten fórmulas lácteas, lo más indicado es donar dinero, para que las organizaciones que estén ayudando in situ puedan comprar fórmulas líquidas, ya preparadas para tal fin, reduciendo el riesgo de las donaciones desmedidas (madres lactantes que acaban dando fórmula porque se la han regalado), y los problemas higiénicos y sanitarios derivados en caso de faltar agua potable.
In English:
Human Mil 4 Human Babies after Japan
Reasons not to send formula to Haiti or other disaster locations






























