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Chupete: ¿sí, o no?


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Inspirado en un post que leí esta mañana en el blog La Universidad de Mamá, me di cuenta de que no podía resumir mi opinión al respecto en un comentario, y para no dejarle un artículo completo a Olivia en su blog :$ me decidí a publicar uno completo aquí.

Es un tema interesante el del chupete... creo que como muchas cosas en la vida debe usarse inteligentemente y con moderación.

Yo soy odontólogo y mamá, entre otras cosas. Había decidido no darle un chupón a mi bebé luego de que mi matrona, Lourdes Martínez me comentara acerca de la confusión del pezón, cuando Sam tenía apenas un día de nacido. Luego de esto, me senté a leer extensamente sobre el tema. Durante mis lecturas encontré que algunos pediatras recomendaban como retirar el uso del chupete. Mi opinión al respecto estaba influenciada también por la enorme cantidad de atrocidades que había observado en la calle en torno al chupón. Les enumero algunas: 

Ver caminando en la calle niños de tres o cuatro años de edad, con una chupa en la boca, se les cae, se la sacan y meten en su propio bolsillo junto con piedras, monedas, etc.

A un bebé se le cae el chupete en la calle, y uno de sus padres lo recoge y se lo vuelve a dar. ¿Cuánto sucio puede haber en la calle? ¿Cuántos restos de heces de perros, gatos, o palomas?

Un bebé a quien su papá dejó gatear en el suelo del centro comercial, porque estaba inquieto y necesitaba moverse, que va con el chupete colgado de la ropa con una cadenita, y lo arrastra por todo el local.

A otro bebé al caérsele la chupa en el suelo de una panadería, su madre la recoge y se la mete en la boca para limpiarla. ¿Limpiarla??? ¿Acaso no sabe que la saliva de un adulto está repleta de una flora bacteriana mucho más variada que la de un bebé? Supongo que tampoco estará al tanto de que la caries, como enfermedad infecto-contagiosa que es, se contagia - al igual que la candidiasis, el VPH, el herpes labial recurrente, y un sinfín de enfermedades más. Y esta mujer cree que está limpiando el chupón con su saliva... para que el niño no llore. (Obviamente había un baño en esa panadería, y pudiera haberse acercado a lavarlo con agua y jabón).

Por otra parte, les quería comentar un par de cosas acerca de dejar el hábito de usar el chupón:

Leí en una página web de un pediatra americano, unas recomendaciones acerca de como dejarlo. Este señor, comentaba que lo más indicado era esconder todos los chupetes que tuviéramos en casa una noche, y elegir uno, al cual abriríamos un huequito, con la ayuda de una aguja o alfiler limpio, en la tetina. Él refería que con este huequito presente, el niño perdería el interés por el chupón, porque estaría constantemente succionando aire. Obviamente el niño se quedaría extrañado, y si tuviera suficiente edad preguntaría por su chupón, porque sentiría la diferencia y creería que este es ajeno. El seguía su artículo aconsejando a los padres mentir, y decirle al niño que este era su chupón de siempre, y luego cada noche, con la ayuda de una tijera, ir agrandando el huequito en la mamila. Según él, al cabo de un par de días (supongo que repletos de llanto y frustración infantil), el niño dejaría su hábito.

A mí, este método me parece irrespetuoso con el niño. A mi criterio, mentirle al niño (a menos que sea algo verdaderamente de vida o muerte), no me parece correcto. Se le está poniendo además, en la posición, éticamente hablando, de elegir si creer en las sensaciones y recuerdos que le ofrecen su cuerpo acerca del que ha sido hasta ahora su chupón, y la palabra de mamá o papá; que contradicen aquello con una mentira. Ningún niño merece, ni está preparado para un dilema y una contradicción de ese tamaño. Parece algo banal, pero para un infante, es importante. Ahí se presentan dos opciones: o el niño deja de creer en sí mismo, o deja de creer en el adulto que le miente, ambas igual de graves. 

Una historia que he leído y oído en repetidas ocasiones acerca de cómo han dejado el chupón otros niños, es la famosa "cuando fuimos de viaje a ____________, se nos olvidó allí", con sus variantes de: "el chupete decidió irse a casa de _________ que tiene un bebé pequeñito que si lo necesita, ya tú estás grande", o como hizo una de mis tías que lo lanzó por la ventana del carro, mientras viajábamos a la playa, en cuanto se quedó dormido mi primito, y le dijo que "se perdió". Son opciones, algunas con fantasía, otras son mentiras; todas obligan al niño a dejar el chupete a su pesar. Vale acotar que el niño, a quien estamos obligando en estos casos, tiene un hábito impuesto por sus padres y para (la "conveniencia") de sus padres,  este niño no nació ni buscó instintivamente el chupete (sino el pecho), nosotros se lo hemos ofrecido, o peor en algunos casos: le hemos enseñado a usarlo como sustituto.

Con esto no quiero decir que debamos permitirle al niño usar el chupón hasta que se case, sino todo lo contrario...

Ahora bien, cuando tenía poco más de un mes, vi "necesario" ofrecerle un chupón a mi bebé, muy a mi pesar. Uso comillas porque es muy difícil luego de sólo un mes siendo mamá y de paso primeriza, saber si realmente lo era, pero así me pareció en el momento.

Les cuento un poco: Sam tomaba (y aún toma) pecho a demanda, muchas veces él se saciaba y seguía mamando pero abría la boca cada pocos segundos para dejar caer la leche. Sacamos la conclusión de que necesitaba mamar más para quedarse dormido, o simplemente porque le apetecía, pero que no necesitaba más leche en ese momento. Seguimos así por unas semanas, pero acabábamos ambos con la ropa empapada (no exagero). Así que accedí a probar el chupón, sin forzar, a ver si le gustaba, y lo aceptó de buena gana.

En ningún momento lo usé como sustituto del pecho, ni de atención, ni de brazos, sólo noté que en algunos momentos necesitaba succionar, más no de la leche que salía en ese instante, que era excesiva. Nosotros, en lo particular, siempre hemos cuidado que no pase más de una o a lo sumo dos horas en total, fragmentadas a lo largo del día, con el chupón en la boca. Francamente ha dado buenos resultados, Sam ahora tiene 22 meses, y ya ni busca el chupón desde hace varios meses. Lo dejó él mismo, por iniciativa y decisión propia.

Con esto no sugiero que apoyo el uso del chupón, sino que me parece una herramienta de la cual, en caso de verlo necesario al realmente entonarse con las necesidades del bebé, podría hacerse un uso concienzudo y racional, cuidando siempre de una rigurosa higiene. En este artículo, hablé un poco de la sobreprotección en cuanto a la higiene del bebé, y de sus consecuencias en el desarrollo adecuado de su sistema inmunológico. Comenté también, cómo yo había ido relajando poco a poco las medidas de ultrahigiene dentro de nuestro hogar, por recomendación de nuestro pediatra.

En conclusión, según nuestra experiencia:
  • Debemos tener cuidado de no ofrecer un chupete a un bebé en el cual aún no se haya establecido un buen hábito de lactancia materna, es decir; no se le puede ofrecer antes de cumplir su primer mes de nacido.
  • La chupa debe ofrecerse al niño únicamente como último recurso, si nos hemos percatado de que lo "necesita" en alguna ocasión concreta.
  • El uso excesivo (varias horas al día) y/o prolongado (durante meses o años), produce deformidades dento-faciales, y problemas de oclusión, además de aumentar el riesgo de infecciones de la cavidad bucal y de los oídos, en niños pequeños. Por esta razón, debemos siempre usar el sentido común en cuanto a la higiene de nuestros hijos. Si al bebé se le cae el chupón al suelo y no tenemos a nuestro alcance un lugar donde lavarlo adecuadamente, debemos tener otro chupete limpio en la cartera por si acaso (antes de ofrecerle el chupón, hemos probado calmarlo de todas las demás maneras: teta, brazos, besos, nanas, bailando, porta bebé etc.).
  • Si se usa el chupete como substituto del la lactancia materna, uno de tantos beneficios del amamantamiento que se perdería es el de la sana estimulación de la musculatura maxilofacial que ofrece la succión del pecho, que más adelante contribuirá a un adecuado desarrollo del lenguaje. 
  • El uso adecuado y razonable del chupete ayuda al niño a relajarse en momentos puntuales, en los que desea mamar, más no ingerir leche.
  • Contribuye con la prevención del Síndrome de muerte súbita del lactante, aunque no se ha comprobado aún de qué manera lo hace. Sin embargo, cabe destacar que el simple hecho de dar el pecho y dormir en la misma cama (colecho) protege (de manera comprobada y significativa) contra el Síndrome, de hecho en sociedades en las que se practica rutinariamente el colecho, se desconoce el SMSL.
  • No es adictivo, siempre y cuando su uso sea muy limitado, restringiéndolo a momentos específicos y a breves instantes a lo largo del día- y no usándolo como substituto del amamantamiento, ni del afecto y confort que ofrecen unos brazos amorosos. 
¿Ustedes qué opinan? ¿Cuál ha sido su experiencia en torno al uso de chupetes? ¿Sus hijos han necesitado de ayuda para dejarlos, o los han dejado por sí solos?

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Foto © Brigitte Sporrer/cultura/Corbis

15 opiniones:

Victoria dijo...

A mi hijo Martín yo le introduje el "pepe" o chupón al mes de edad y nos ha resultado muy útil, ya que le gusta dormirse en el portabebe bailando, no prendido a la teta, pero como tu dices en tu artículo, le gusta estar succionando, así que le doy el pepe y en menos de 4 minutos ya esta dormido!

Para quitarle el hábito, si es que no tengo la suerte que tu has tenido, hemos pensado con mi marido que a los 2 años lo vamos a llevar a la tienda de juguetes a que escoja el que le gustaría tener en vez de su pepe. Ya veremos cómo nos resulta.

Saludos

Amor Maternal dijo...

Hola Victoria,

A Sam también le gustaba el chupón unos minutitos en el portabebé, luego se quedaba profundo y lo soltaba...

No se me había ocurrido esa manera de "negociar" para que lo deje, me parece buena idea lo de ofrecerle un juguete. Yo haría una cosita diferente: le iría diciendo (si veo que no lo va dejando o usando menos por sí solo), que ya toca irlo dejando porque no es bueno para los dientes. Le reforzaría diciendo que tiene unos dientes super hermosos y que hay que cuidarlos, y le diría que se lo piense, que decida cuando quiera dejarlo y te avise para ir a comprar su juguete. Sería una manera de darle un empujoncito, pero a la vez de dejarlo a él tomar su decisión; de este modo sería un logro para él, y a la vez estarías respetando su tiempo.

Mi mamá cuenta que yo dejé el dedo con unos dos años. Ella me explicó que me haría daño en los dientes y me lo recordaba, sin presionar, para que lo tuviera en cuenta. Un buen día fui a la cocina y le pedí que me pusiera salsa tabasco en los pulgares (con dos años de edad) porque yo había decidido que no quería chupar más dedo... ¿Qué te parece?

Un abrazo y suerte, ya me contarás...

Louma

Anónimo dijo...

...mi bebé no utiliza chupete. Toma pecho a demanda y muchas veces me sucedió eso que cuentas, se llenaba la boca con leche y la escupía porque no tenía hambre,sólo quería succionar. Lo solucioné poniendo un trapito sobre el brazo para que no me mojase demasiado. Tenía miedo de que chupase el dedo,pero tampoco...eso si,he tenido que tenerla mucho en brazos y muchas horas al pecho,cosa que a mi me agrada, pero no muchas madres "pueden" hacer.

Anónimo dijo...

Mi hijo tiene 3 años, siento que no tiene ningun interes en dejar el chupete, lo usa solo para quedarse dormido, no en otros momentos, pero apenas siente que ya no da mas de sueño el chupete es indispensable para él, creo que no va a ser fácil dejarlo. Yo tampoco lo presiono, salvo de vez en cuando le digo que ya esta grandecito y lo va atener que ir dejando...peró él se ríe y dice NO!
Es realmente un problema que a esta edad lo siga usando?
yo no lo siento así, tal vez ese también sea el punto.
Gracias y saludos.
Lorena

-m- dijo...

me pasó lo mismo que a ti, tuvimos que ponerle el chupe al tercero porque tomar teta "porque si" le hacía daño a él, vomitaba y se llenaba de gases, probamos el chupe y en cuanto se queda dormido (normalmente se queda en la teta, digo cuando la teta no es suficiente y le pongo el chupe) en cuanto se queda frito se lo quito y ya está.
El segundo no usó chupete, no quiso jamás, pero es que él chupeteaba teta y no succionaba para que saliera leche y nos fue muy bien, porque comía cuando quería y chupeteaba cuando necesitaba.
El primero sí uso chupete ( en esa época te lo daban en el hospital!!) y yo se lo puse sin pensar, teta tomaba muy bien. Luego se envició con el chupe y a los 3 años tenía el paladar deformado, asique lo hablamos y le dije que ya le hacía daño y lo dejó ( es que es un santo el mayor) sin llantos , sin nada. De hecho todavía lo tiene guardado "de recuerdo" jaja
Ah! el paladar se le reacomodó solito en muy poco tiempo :-)
me gustaría que el tercero aprendiera a chupetear la teta como hacía el segundo y deje el chupe, veremos a ver qué pasa!

1saludo

Claudia dijo...

Hay dos frases de tu artículo que me quedaron dando vuelta en la cabeza. Uno: el chupón suele ser es un hábito impuesto a conveniencia de los padres y dos: el chupón puede ayudar en momentos de puntuales de relajación con el deseo de mamar, más no ingerir leche, tal como ha pasado a Sam. Dentro de esos parámetros me pregunto ¿cual es la “necesidad” que tiene Arturo de usar Chupón?

1.A pesar de lactar exclusivamente se llena de muchos gases, suele padecer de mucho buches, eructos y flatulencia, asunto que lo ha incomodado mucho desde los primeros días de nacido. Cuando digo que le incomoda es que pasa largas horas llorando sin consuelo. Ya revise y luego de algunas correcciones de postura, considero que se prende bien al pecho, así que los gases no se deben a eso. El médico ha dicho que sufre de reflujo, por lo que he dejado de ingerir leche de vaca a ver si mejora y, muy a mi pesar, toma tillium. Que honestamente tampoco ayuda mucho, ya que sigue teniendo mucho gases, así que deje de dárselo.

2. Como dije antes, debido a que suele llorar largas horas sin consuelo, le doy el pecho constantemente, ingiriendo más leche de la que necesita (creo) y se produce un circulo vicioso. Después de comer tiene gases que le molestan y solo se calma con el pecho y toma más leche que le producen mas gases y la cosa parece no parar, hasta que se duerme rendido de cansado y se despierta al corto rato porque tiene un gas que si no logra soltarlo pronto, vuelve a llorar y vuelta al pecho y mas leche y más gases, siento que algo estamos haciendo mal. Por eso he dejado de darle teta cuando creo que se trata de eso y trato de consolarlo de otras formas, por eso creo que el chupón podría ayudar, tal vez le pueda servir de consuelo sin llenarse de gas.

Admito que desde que no le doy teta en esas situaciones se ha mejorado un poco y hasta parece que tolera mejor los gases, así como ha mejorado su expulsión, es un hecho que ha dejado de llorar sostenidamente sin consuelo aparente pero le sigo dando el pecho cuando se inquieta por un gas, porque, en ocasiones, creo que es lo único que puedo hacer por el. Aunque últimamente cuando hago esto le cuesta agarrar el pecho, es como si le molestara, retira la cara y yo insisto hasta que el pezón entra y el se pone agitado, muy inquieto, moviendo piernas y brazos, haciendo ruiditos con angustia y metiendo y sacando el pezón, con succiones cortas, incluso la leche se desborda y a no parece interesado en ingerirla.

Conclusión, luego de escribir, pensar en voz alta y reflexionar a propósito de tu opinión y experiencia, voy a ofrecerle un chupón, solo cuando se presenta esta situación y es que no tenía idea que se podía ofrecer el chupo de forma puntual y razonable, me parecía que una vez que se lo ofreciera, lo iba a echar a perder, haciéndolo dependiente de un hábito desagradable y que acarrea serias desventajas.

Gracias Louma

Amor Maternal dijo...

Hola Claudia,

Como tal yo no *recomiendo* el uso del chupón, creo que eso queda a discreción de la mamá, observando las señales que da su hijo, y si tiene la impresión de que puede "aliviarle" en momentos puntuales, pues bien; siempre y cuando no se lo deje con cadenita, siempre a disposición, ni pase largos ratos con él en boca, y se cumplan una serie de medidas higiénicas razonables.

Con respecto a ingerir mucha leche y a las regurgitaciones, el pediatra de Sam nos comentó, porque esto nos pasó a nosotros también (para que te hagas una idea, yo le cambiaba a Sam el babero y/o el body más de 10 veces al día), y sin embargo nos dijo que era algo normal, que los bebés muchas veces tenían el esfínter esofágico inferior, la válvula que divide el esófago del estómago poco desarrollado y por ende casi abierto, y que antes de los 6 meses, como toda su dieta es líquida, era normal que devolviera parte de lo que bebiera, en este caso leche materna. En nuestro caso, desaparecieron espontáneamente hacia los 10 meses, justo cuando empezó a comer mayor volumen de sólidos, y supongo que coincidió con una mayor madurez de su aparato digestivo.

Lo de pedir pecho muy seguido también es normal, porque al ser muy digesta, puede darle hambre de nuevo enseguida, sobre todo si acaba de regurgitar y quedar medio vacío de nuevo...

Con respecto a los gases, te cuento que Carlos González en la charla a la cual asistí, comentó que eso era un mito. Que no había ninguna técnica para eliminarlos, y que no eran los causantes del llanto prolongado en lactantes (cólico). Explicó que cuando los bebés lloraban mucho, se llenaban de gases (al llorar), y que luego de cogerlos en brazos eructaban y que la gente tenía la falsa impresión de que lo que les había hecho llorar era el mismo gas...

Si consigues "Un regalo para toda la vida" de Carlos González, sería genial, es un buen libro de cabecera para toda madre lactante, tranquiliza y despeja muchas dudas...

También puedes probar nuevas posturas, dándole de mamar más incorporado, o tratar de pasearlo en un fular luego de comer, pero no sé si un chupón "ayude" en este caso... Podrías probar a ver qué tal, pero no sé si solucione algo. Creo que algo que ayuda muchísimo, tanto con los gases como con los llantos y la regurgitación es usar portabebés :)

Un besote y gracias por pasar!

Louma

Carol dijo...

Nosotros decidimos evitar todo esto, porque en mi opinión l@s niñ@s no necesitan un chupete, para eso ya tiene la tetita de mamá, y no un sustituto.

estela dijo...

Pues mi abuela siempre me decía que debía intentar que mi hija lo usara, porque era muy útil cuando la niña se ponía impertinente... Nosotros intentamos dárselo, solamente por probar, pero nunca hubo manera, y mucho mejor así!! Se lo metíamos en la boca y ponía cara como de "pero qué es esto?", y lo escupía :) Ahora tiene siete meses, y ni chupete, ni dedo ni nada de nada. Tiene las cosas muy claras mi niña :)

Txusiña dijo...

Nací como madre hace quince meses y mi hijo no ha conocido el chupete, y por mí no lo va a conocer ni ahora ni nunca. Lo ha visto en otros niños, pero lo ve como un juguete, y tampoco le ha interesado demasiado...

Creo que el chupete es simplemente un artículo más de las "necesidades" que empresas han creado para el mundo del bebé, sin ser realmente necesario, como tantas otras cosas. Entiendo que en alguno casos puede resultar una ayuda para calmar al bebé, eso dependerá de cada uno.

Esta es mi opinión. Respeto lo que los demás hagan, y ni lo cuestiono ni se me ocurre hacer crítica porque tampoco a mí me gusta que me digan cómo tengo que criar a mi hijo. Afortunadamente, Joel no ha tenido problemas de gases, ni cólicos, y de pequeño dormía muy bien y solo en su cama. Y no es un niño que llore mucho (sólo cuando se encuentra mal, y entonces para calmarlo le ofrezco mi pecho).

Respeten mi sincera opinión, aunque crean que me equivoco.

Un saludo

Mirihada dijo...

Mi hijo usa el chupete en contadas ocasiones, y tengo que decir que soy de las madres que chupan el chupete para "limpiarlo" y no me parece ninguna barbaridad. Qué le podemos pegar a nuestro, que no le podamos contrarrestar dándole el pecho. La madres besamos a nuestros hijos para recoger con nuestros labios las bacterias que ellos van cogiendo de todo lo que tocan, crear así defensas para esas bacteria y pasárselas a través del pecho. Toda la vida se han criado los bebés gateando en la calle, metiéndose piedras y cosas en la boca que síiii, posiblemente tengan heces de paloma o de gato. Recuerdo que una vez vi un documental que decía que si usted compra un cepillo de dientes nuevo, y sin usarlo, lo pone en un baso en la cocina de su casa, después de un mes en el mismo sitio, lo analizaba y ese cepillo de diente tenía restos de heces de los miembros de la familia. Pues imagínese si el cepillo está en el servicio. No podemos ser tan escrupulosos, porque cuando más estériles creamos los ambientes que rodean a nuestros hijos, menos inmunes se hacen al medio. Eso sí, defendiendo la lactancia a demanda para reforzar esa inmunidad, por lo menos hasta los 4 años del niño. Aunque comprendo que siendo dentista, el tema de la desinfección lo lleva muy al día, jejje

Anónimo dijo...

Te encuentro toda la razón... De hecho, yo tengo la misma actitud con mi pequeña de 3 meses y medio. Casi a los dos meses nos dimos cuenta que empezó a chupar con algo de compulsión, descubrió sus manos y pasaba pegada a mi pechuga, largo rato... Le compramos un chupete, pensando que lo que necesitaba mi pequeña era succionar, pero no para conseguir leche o afecto materno. No obstante, nunca quiso el chupete, simplemente no le gustó.
Ahora, en contadas ocasiones, cuando la noto muy desesperada por chupar sus manos, manta o lo que encuentre a su alrededor, me siento con ella, a jugar con su chupete, ayudándola a calmar su necesidad de succión.
Así, el chupete se ha convertido en un juguete más y no en un objeto donde encontrar cariño, contención o calma.
En definitiva, creo firmemente que lo más importante es escuchar a los bebés y descubrir sus propias necesidades. Tal como los adultos, todos tienen personalidades, características y necesidades diferentes y particulares...
Abrazos, cariños y besos a los niños!!!!
Un saludo desde Chile, Catalina.

Anónimo dijo...

@Txusiña no veo el porque de no opinar de tu comentario??? si vos misma decis q respetas todas las opiniones ajenas. muy mal lo tuyo....

Laura Jaramillo Ruiz dijo...

En mi experiencia debo decir, mi hijo desde pequeño lo incite al uso del chupo, pero me pasaba horas enteras en la tarde dejandolo mamar mi pecho, como no produje leche, apesar de haber seguido el regimen vitaminico adecuado, eran mis senos como chupos para el... yo me sentaba bn a ver tv con el en el pecho... o estar ahi no mas...

Anónimo dijo...

Hola Louma, Andy tiene 26 meses y usa su tete desde los 2 meses, al principio solo lo usaba para quedarse dormido, entro a la guarderia a los 9 meses y ahi solo lo usaba para dormir la siesta en la guarderia y en casa de noche, al cumplir los 2 años me he dado cuenta que esta mas dependiente de su tete y eso me esta preocupando, en la guarderia ya no lo usa desde septiembre, cosa que me indica que puede pasar todo el dia sin el, pero de noche y los fines de semana es horrible la dependencia que tiene hacia él. Cuando tenia como 6 meses yo lei un articulo tuyo sobre el chupete y la dentadura y fue cuando decidi recortarle el uso del tete solo para dormir, de dia le decia que el tete se iba a dormir la siesta y nos funciono el solito iba y acostaba a su tete y se despedia de el, hasta hace poco, no quiero que mi hijo sufra por mi culpa ya que como tu dices fue decision mia darle el tete, no se que hacer para que lo vaya dejando el solito, ahora lo que hago es que cuando ya esta dormido le saco el tete de la boca, me siento muy mal porque no quiero que mi hijo sufra y trato de respetarle lo mas que puedo, por cierto tiene unos dientes hermosos

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