Un porta bebé ergonómico* será sin lugar a duda tu mejor aliado durante los primeros años de crianza de tu bebé, y en muchos aspectos.
Por un lado los niños que son llevados encima lloran mucho menos. De hecho, varios estudios demuestran que los bebés que pasan unas tres horas diarias dentro de un fular, o de un pouch lloran hasta un 40% menos que los bebés que no pasan tanto tiempo en brazos. ¿Quién no ha notado que su bebé está mucho más sereno y de mejor humor cuando está pegadito de mamá?
Llevar al bebé en un porta bebé ayuda en gran medida a evitar la mayoría de los períodos de llanto del niño.
Si bien es cierto que el colocar a tu bebé en un mei-tai, o cualquier otro tipo de porta bebé ergonómico lo calmará si está disgustado, lo ayudará a dormir si de otra manera no logra conciliar el sueño, y le ayudará a relajarse si se encuentra tenso; lo mejor es prevenir estos episodios llevando a nuestro bebé cerquita mientras esté contento durante buenos ratos. De esta manera evitamos que se ponga tenso, facilitamos su sueño sin que llegue a disgustarse previamente. Al menos esa ha sido nuestra experiencia.
Cuando Sam tenía unos cuatro a cinco meses, yo aún me encontraba algo influenciada por comentarios del estilo “no lo cargues mucho, que se va a malcriar”, “no lo abraces enseguida si llora porque…”, y un largo etcétera; por lo que a pesar de que cargaba y mimaba mucho a Sam, lo hacía con sentimiento de culpa, y sinceramente y por más que me duela admitirlo intentaba no hacerlo, con la esperanza de evitar la larga serie de calamidades que supuestamente me esperaba si consentía a mi hijo tanto como lo necesitábamos. En fin, en esa época dura descubrí los muchos beneficios del porteo y nos fue genial.
Hay varias razones por las cuales ir en un porta bebé les va tan bien a los niños, (y a los padres). Intentaré enumerar las que recuerdo, sin embargo si se te ocurren algunas que quieras agregar, por favor no dudes en compartirlas en los comentarios de esta entrada.
El porta bebé favorece la respuesta temprana a las necesidades del bebé.
La cercanía al cuerpo de mamá (o de papá, u otro cuidador/a) le proporciona calma y serenidad, porque nos ayuda a entonarnos con nuestro bebé a la vez que respondemos a sus necesidades antes, sin que llegue a enojarse y a gritar para llamar nuestra atención. Los bebés normalmente no comienzan a llorar a todo pulmón a la primera sin ninguna razón aparente, usualmente emiten algún gemido suave, o alguna otra señal sutil de descontento. Si están en una cuna o hamaquita a nuestro lado es muy probable que no oigamos ni sintamos estas señales sutiles, en ese caso el niño pasa progresivamente al llanto desesperado.
Una suerte de prolongación del confort intrauterino.
Otra cosa genial respecto a la cercanía con mamá es que mantiene al bebé sereno y feliz por hacerle sentir como si estuviera nuevamente en la panza. El sonido de los latidos de mamá, de su voz de cerca, su olor, el balanceo que sienten dentro del fular mientras caminamos, les reconforta enormemente al proporcionarles la seguridad de lo que se les ha hecho familiar.
Entretenimiento y participación en las actividades de los mayores.
Por otra parte el porta bebé
les permite estar a la altura de mamá y tener la misma vista y visión del entorno que ella. Aprenden a observar lo que hace mamá, lo cual les distrae y divierte.
Te permite volver a usar tus dos manos mientras llevas a tu pequeño cerca y por ende contento.
Una de las sensaciones que más me gusta de llevar a Sam en nuestro fular es el de tener mis manos libres. Una vez, vino a visitarnos una amiga a quien le llamó mucho la atención de que yo tuviera todos los jabones de la casa trasvasados en botellas dispensadoras y me preguntó por qué lo hacía. Seguramente se han dado cuenta de cuántas actividades una mamá aprende a hacer con una sola mano teniendo a su bebé en el otro brazo… Por eso, como yo me duchaba con Sam sentado en mi cadera (hasta que aprendió a caminar y ya se ponía de pie conmigo), yo tenía que dispensarme el champú y jabón en la otra mano, con esa misma mano; para lo cual necesitaba que estuviera en un envase dispensador…
Favorece la lactancia materna y el sueño tranquilo del bebé.
Incluso con cuatro o cinco meses apenas, si Sam estaba disgustado y yo le preguntaba si quería sentarse en el porta bebé se quedaba un instante callado, mirándome fijamente, como para hacerme entender que eso era lo que quería. A veces le daba pecho mientras lo llevaba encima, otras veces le dejaba el chupón o chupete un rato, y se dormía casi al instante.
Simplifica y facilita la manicure del bebé.
Un uso bien curioso que le encontré fue el de facilitar el cortarle las uñas, tanto de las manos como de los pies. La manicure del bebé era una de las cosas que más me aterraba los primeros meses, por lo mucho que se mueve, por lo pequeñitos que son sus dedos y por lo delicada de la zona. Cuando le intentaba cortar las uñas mientras dormía siempre tenía el temor de que se volteara o se acabara despertando por ello. Si trataba de cortarlas con Sam despierto, el temor a un gesto brusco y que acabara herido se multiplicaba. Hasta que un buen día noté lo cerca que quedan sus manos (y pies) de mi vista mientras lo llevo encima, y que mis manos quedan completamente desocupadas como para cortarle las uñitas con calma. Una bailadita y sacaba el cortaúñas :)
¿A quién no le gusta bailar con un bebé?
Una de nuestras actividades favoritas cuando Sam está en el portabebé es bailar juntos, además de ser muy agradable para ambos, muchas veces acaba dormidito como un ángel.
Salir con tu pequeño en porta bebé.
Aparte de calmar y mantener contentos a los bebés va bien como medio de transporte, a mi parecer para distancias cortas. Me encanta llevar a Sam en el fular, pero si voy a estar fuera de casa mucho tiempo, no me gusta salir cargadísima con la pañalera, mi cartera… Si vamos acompañados es otra historia. Por lo general salimos con el Bugaboo y el fular en la cestita. De esta manera cuando pide brazos, lo llevo un rato, si me canso y aún quiere que lo cargue otro rato, lo pongo en el fular, dejando en el cochecito mi cartera (que suele ser enorme) junto con todo lo demás. Otras veces, el se asoma y saca el fular de la cestita, me lo da y me dice “mamam fluláaa”. A menudo la gente se asoma en el cochecito y me pregunta si tengo dos hijos, sonrío y digo que no. Una vez le pedí ayuda a un portero, para que me aguantara la puerta mientras entraba a un edificio y me dijo con sarcasmo: “creo que sería más fácil meter al niño en el carrito ¿no?” yo le sonreí y le dije “es que en brazos va más feliz”.
¿Tú qué opinas? ¿Ya usas porta bebé? ¿Qué tal ha sido tu experiencia al respecto?
*Acabo de recordar el momento en el que comencé a pensar en las cosas que debíamos comprar para el bebé mientras estaba embarazada; y me dí cuenta de la confusión que puede generar el término "porta bebé" ya que en algunos países se usa indistintamente para referirse al asiento de seguridad para llevar al bebé en automóvil
(como por ejemplo los de la marca Maxi Cosi
). Sólo quería aclarar que en este artículo cuando digo "porta bebé" me refiero a un artilugio de tela
, usado para atar al niño al cuerpo del cuidador; ya sea con fines de transporte, o simplemente para el confort del niño, como iré explicado a lo largo del artículo.
No dejes de leer Carlos González: ¿Por qué los niños piden brazos? Carlos González explica en dos videos lo práctico que es el uso de porta bebés para mantener satisfechas las necesidades del bebé de estar en brazos, a la vez que volvemos a nuestras actividades cotidianas.
Nohemí de Mimos y Teta tiene excelentes videos de portabebés colgados en youtube, y en su genial página web.
Red Canguro es una página excelente que fomenta el uso de portabebés, y explica de forma muy completa y comprensible todos los diferentes tipos que existen.