Pin It

Si hubiera una manera de eliminar tus tensiones y daños para evitar que afecten a tu bebé durante la gestación, ¿lo harías?

Si hubiera una manera de eliminar tus tensiones y daños para evitar que afecten a tu bebé durante la gestación, ¿lo harías? Entrevista a María Isabel Miñana Vinat


Múltiples investigaciones, más que constatadas desde hace décadas, han determinado que las vivencias que tiene el ser humano en su vida intrauterina lo afectarán tras el nacimiento. En otras palabras, nuestros sufrimientos como adultos se generan, en su mayoría, en el claustro materno.

Desde esta perspectiva, tiene muchísimo sentido que una madre gestante trabaje su mapa de daños para evitar transmitírselos a su hijo y para reforzar de manera directa y eficaz el vínculo materno-filial.

Hoy tengo el gusto de entrevistar a María Isabel Miñana, terapeuta y formadora dedicada desde hace años al Método Prenatal sobre este fascinante tema. Un método que ayuda a la futura madre, de una forma tan efectiva como insospechada, a adentrarse en el maravilloso camino de la gestación, fortaleciendo el vínculo afectivo con su futuro hijo, eliminando tensiones y limando daños que más que probablemente podrían afectar al pequeño, condicionándolo durante toda su vida y acompañándola en la consecución de un solo y claro objetivo -el de llevar su embarazo al más hermoso de los finales:

¡Tener en sus brazos a un feliz bebé, tras un consciente y armonioso alumbramiento!
  • María Isabel, bienvenida a Amor Maternal, muchas gracias por tomarte el tiempo de hablar con nosotros hoy, por favor cuéntanos un poco más acerca de tu trabajo con embarazadas.
Como bien mencionaste, hace años que me dedico a acompañar a las madres en el proceso de "limar" sus propios daños con el fin de no transmitírselos a su hijo, así pueden vivir una maternidad con plena consciencia de su bebé y de sí misma desde el principio.
El bebé está totalmente expuesto a los impactos gratificantes o traumatizantes que recibe desde la percepción de su madre, desde lo que ella siente.
Partiendo desde esta perspectiva, queda claro que toda aquella forma de sentir negativa, por parte de la madre, debido a sus conflictos emocionales, va a afectar directamente al bebé, por lo tanto, al realizar este trabajo su madre en sí misma, le permite "limar" sus propios daños, para evitar transmitírselos a su hijo.

El principal beneficio sería el de haber "limpiado" el camino de su hijo a la vida, evitando transmitir o impregnarlo de sus propios daños, con las consecuencias que eso tendría a lo largo de la vida para él.

También logramos potenciar un fuerte vínculo con el bebé, basado en sus auténticas necesidades, favoreciendo un nacimiento realmente consciente, tanto para la madre como para el pequeño, permitiendo al bebé "saber" lo que está sucediendo en cada momento, atenuando o perdiendo así el sentimiento de miedo y  soledad, tan frecuente durante el alumbramiento.
  • Suena muy interesante, cuéntame más sobre este enfoque, ¿por dónde se suele empezar a trabajar?
Todo el mapa de daños de una persona suele ser originado durante el período de gestación. Es más, nuestra biografía infantil, que comprende desde el nacimiento hasta los siete a doce años suele más bien potenciar traumas anteriores, generalmente ocurridos durante la vida intrauterina, que generar nuevos traumas.

Cuando llegamos a la adolescencia, los impactos emocionales ya no serían traumáticos en sí mismos, sino que irían en función de cuánto activan un daño originado ya en nuestra vida prenatal, natal y hasta los siete a doce años, siempre en grado descendente.

De esta manera, podemos entender que la gestación es el momento más clave de la vida del ser humano que determinará su posterior desarrollo físico y emocional.

Es aquí donde el Método prenatal puede intervenir de forma decisiva desde la raíz que encontramos en este momento, para prevenir y evitar posibles y más que habituales daños.

El método consiste en varias etapas que la gestante va vivenciando a la vez que progresa su gestación. 
  • Ahora bien, ¿por qué se recomienda hacerlo durante la gestación? ¿Pueden trabajar desde esta perspectiva personas que no sean madres y sientan que tienen asuntos de su infancia por resolver que les estén dificultando sus relaciones actuales?
El Método Prenatal, como su nombre lo indica, está diseñado especialmente para embarazadas, siendo éste, el momento en el que es posible actuar para proteger a nuestro hijo de las agresiones emocionales ante las que está indefenso. Convirtiéndonos a nosotras, como madres, en el verdadero filtro que atenúa o que hace desaparecer dichas agresiones, incluso limando nuestros propios daños para que no le afecten.

No sólo lo pueden hacer personas que aún no sean madres, para beneficiarse de este proceso de liberación de los propios daños, sino que lo ideal sería que la mujer que está pensando en concebir, hiciera antes la terapia de adultos no gestantes, en la que se inspira el método, de manera tal de que al quedar embarazada, hubiera podido ya, resolver sus daños. 

Incluso el padre puede recorrer este camino, el cual en el caso de adultos no-gestantes, constaría de características diferentes al Método Prenatal.
  • Cada vez hay más padres conscientes, que se involucran con la crianza de sus hijos más de cerca y que trascienden el antiguo rol de papá proveedor a quienes sólo ven de noche y los fines de semana, ¿qué recomiendas entonces para el caso de estos padres?
Indudablemente, todo lo que el padre pueda "resolver" en sí mismo afectará menos a su hijo. También por la implicación que estos daños puedan tener desde él en la madre, que es quien los transmite directamente al bebé. 

Creo que Joan Manuel Serrat lo define muy bien en su canción "Esos locos bajitos" donde dice:
"…y les vamos transmitiendo nuestras frustraciones, con la leche templada y en cada canción."
El padre podría hacer una terapia individual de adulto para resolver sus conflictos emocionales originados en su propio período de gestación, nacimiento e infancia. De esta manera, este mapa de daños dejaría de interferir en su vida actual y por lo tanto en la de su alrededor, tanto hijos, como pareja. 

En caso de una pareja embarazada, podría evitar que afectara su comportamiento como futuro papá, lo cual transmitiría directamente esas tensiones al bebé que está por nacer.

En resumen:
Al limar estas asperezas, dejamos de transmitirlas, en gran parte, a aquellos que nos rodean, y esto es particularmente importante en el caso de los bebés porque no tienen cómo defenderse si se las transmitimos.
Se trata de un proceso personal de resolución de daños. El padre podría también acudir en ciertos momentos durante la aplicación del Método Prenatal en la gestación y desde luego en los ejercicios para casa, si así lo desean ambos.
  • Por favor, cuéntame más acerca de las teorías en las que se fundamenta este enfoque.
Los ritmos cerebrales Beta aparecen de una forma significativa después de los siete a doce años de edad. Antes de esto, predominan los ritmos Theta y es por eso que en esta etapa estamos expuestos a ser afectados por todo tipo de estímulos, ya sean gratificantes o traumatizantes.

Es pues, durante la gestación, el nacimiento y la infancia, en este orden de influencia, donde quedamos afectados por esos daños que nos influirán durante nuestra vida.
  • ¿Nos puedes dar algunos ejemplos de daños y cómo nos afectan?
Todo está relacionado con la percepción que tiene el individuo de cada hecho, más que con el hecho en sí.

En cada persona habría unos posibles daños y unas posibles consecuencias de los mismos. La terapia no se enfoca en determinar cuáles daños causan cada consecuencia.

Como ejemplo podríamos hablar de un nacimiento en donde la madre es percibida como estando "ausente" porque ha estado anestesiada u otros problemas y un "posible" sentimiento de soledad que acompañaría a su hijo durante toda la vida.

También podríamos hablar de casos de trastornos en la alimentación debidos a una vivencia desagradable que tuvo el bebé en su primer contacto con la comida. O adicción a ella, por una primera vivencia de la alimentación gratificante y/o compensatoria. Aquí los ejemplos serían interminables.
  • Yo siempre recomiendo a las madres con quienes he trabajado hacer introspección y retrospección como parte del proceso de crianza respetuosa. Si una madre quisiera hacer introspección desde el enfoque que estamos tratando hoy, ¿qué preguntas debería plantearse de cara a procurar no afectar negativamente a su hijo a causa de sus propios asuntos no resueltos?
La futura madre puede aprender a no estresar a su hijo, a comunicarse debidamente con él, es decir, con relajación y afectividad. En lo que se refiere a sus propios daños, creo necesario un método específico que la guíe en este particular camino.
  • Por favor cuéntanos en qué consiste el proceso.
1.- Concienciación: Concienciamos a la mamá de que sus propios pensamientos no siempre son controlados y de que afectan a su bebé, dado el nivel de percepción que tiene.

2.- Comunicación "adecuada": Consiste en el refuerzo del vínculo y en la protección del pequeño. Para ello enseñamos a la futura mamá, con diversos ejercicios y estrategias, a comunicarse con su bebé, desde un lenguaje comprensible para el mismo.

3.- Preparación emocional al nacimiento de la madre y del bebé, incluso del padre: El trabajo realizado con la madre durante la gestación hace que se torne positivo todo lo relacionado con el momento del parto, pudiendo llegar a influir en las condiciones del mismo. 

Al bebé le "contamos", mediante estrategias adecuadas, lo que va a suceder, de forma que su camino hacia la vida se convierte en algo "conocido" e incluso apetecible. Perdiendo así, el sentimiento de "no saber a dónde va" y de soledad. Todo ello asistiendo además los conflictos, dudas o daños que puedan surgir o acrecentarse durante la gestación.
  • ¿En qué se diferencia este enfoque de otras terapias como por ejemplo las constelaciones familiares, la PNL, la Gestalt o la hipnoterapia?
No considero que pueda hablar en profundidad de todas ellas, pero si nos referimos a la terapia con adultos, no concretamente la de embarazadas, para mí la gran clave es que va realmente a la raíz del problema, reviviendo plenamente estas experiencias -y esto es importante- en las mismas "condiciones" o ritmos cerebrales con los que se vivieron inicialmente, siendo a su vez conscientes de ellos para poderlos "comprender".

Si hablamos del Método Prenatal, creo que su efectividad se basa en que gracias a la terapia con adultos, contamos con numerosa casuística de sus vivencias en el útero materno, que nos hablan claramente y de "primera mano" de las necesidades, miedos, deseos y carencias del ser humano aún no nacido.
  • ¿Nos cuentas un poco más acerca de cómo se reviven estas experiencias en las mismas condiciones?
Durante la terapia con adultos, mediante un tipo de relajación específica, se efectúa una ralentización de los ritmos cerebrales, hasta conseguir llegar a los mismos que tenemos en la fase anterior -es decir, la que tenía cuando vivimos esa experiencia que nos marcó-.
  • Si una mujer quisiera hacer este trabajo de indagación personal debidamente acompañada ¿cómo lo podría hacer?
Recomendaría hacerlo contando siempre con un profesional, entre los cuales, por supuesto, me encuentro. Mi experiencia personal en cuanto a esta especialización es muy satisfactoria.

He trabajado con madres que se han acercado a mí a raíz de su embarazo, a veces en varios de ellos, y también con antiguas pacientes que al comenzar su gestación han vuelto a confiar en mí.

Hemos obtenido resultados no sólo satisfactorios, sino entrañables, como por ejemplo bebés de muy pocos días de edad que giran su cara al oír mi voz, o niños que habiendo su madre realizado este método durante la gestación, me reconocen después de dos años.

También cabría destacar casos en los que la madre no tenía asumido su embarazo y al trabajar con el Método prenatal y la directa relación que eso supone con su hijo, su percepción del mismo ha cambiado y ha aceptado plenamente su gestación.

Lo que salta a la vista en los recién nacidos cuyas mamás han trabajado con este método es su evidente tranquilidad, apreciándola incluso en los puños que aparecen abiertos y relajados, con llanto muy poco frecuente
  • La maternidad nos transforma desde muchas perspectivas y conozco a muchas madres -entre las cuales me incluyo- que han cambiado de rumbo laboral, ya sea para compartir más tiempo con sus hijos, para trabajar desde casa, o dedicarse a una nueva área que las apasiona. 
    Cada día vemos más abogadas o arquitectas que ahora son educadoras infantiles, o doblas, o asesoras de lactancia, y un largo etcétera, ¿crees que este tipo de profesionales podría formarse e impartir terapia a otras madres?
Por supuesto, no sólo lo creo sino que lo aconsejo encarecidamente. Cualquier persona que se sienta atraída por el mundo de la maternidad y el acompañamiento de ésta, en cualquiera de sus facetas, puede formarse.

Próximamente está prevista una formación presencial en Barcelona, España para principios de 2015 en los que se imparten tanto los fundamentos del Método Prenatal como unas prácticas iniciales.

Considero que es una herramienta de inapreciable valor para toda persona, profesional o no, actualmente, que quiera acercarse a este apasionante mundo.

En cuanto a los profesionales en cualquiera de sus vertientes, es tanto lo que puede aportar que resulta difícil de expresar en unas líneas. Por ejemplo, en el caso de las doulas, de cuya profesión hacen un arte del acompañamiento, creo que ese soporte ofrecido puede incrementarse de una manera insospechada, al poder trabajar con el aspecto emocional de la futura madre, limando daños que pueden afectar muy directamente a su hijo, ayudando a crear un afectivo vínculo y preparando a ambos, incluido el padre, a un nacimiento puramente consciente, con todas las ventajas anteriormente citadas, que ello supone.

Este método, lejos de ser incompatible con la clásica preparación al parto, la complementa totalmente, pudiendo ofrecer a la futura madre, una auténtica preparación integral, donde todos los aspectos de este crucial momento vital sean atendidos, tanto para ella como para su hijo.
  • Muchas gracias de nuevo, María Isabel, por tu tiempo y por toda la información que has compartido con nosotras hoy. A mí -en lo personal- me ha resultado interesantísima, y confío que ha abierto una nueva perspectiva de trabajo interior en muchas de nuestras lectoras. 
    Ya para ir cerrando, por favor cuéntame -para aquellas lectoras que aún no te conocen-, ¿quién es María Isabel Miñana y cómo pueden contactarte aquellas personas que deseen recibir más información sobre este tipo de terapias y su formación?
Gracias a ti también, ha sido un placer charlar contigo y compartir este rato…

Desde muy temprano, ocho años, diría yo, tuve claro que quería dedicarme a la psicología. Tuvo bastante que ver la película de Hitchcock, "Recuerda". Me apasionó.

Empecé mis estudios de dicha disciplina en la universidad, pero pronto me di cuenta de que no era aquello lo que buscaba. Continué mi trayectoria profesional y personal, llevándome ambas por un cambio diferente al emprendido.

Aunque siempre en contacto con todo lo que tuviera que ver con la comprensión profunda de la psique humana, informándome, leyendo, acudiendo a charlas y talleres e incluso haciendo mis propios estudios sobre el tema.

Todo el proceso incluyó un trabajo personal muy amplio, en el que tuve contacto directo con distintas visiones terapéuticas. Cada una de ellas me aportaba algo nuevo, aunque persistía en mí la sensación de que todo aquello no era "suficiente".

Un buen día, alguien me habló de una persona que hacía una terapia un tanto diferente y decidí acercarme a ella. Se trataba de buscar la verdadera y primera causa de cualquier conflicto, para solucionarlo desde allí. Sonaba prometedor.

Los resultados fueron aún mejores. Era lo que tanto había estado buscando. Me apasionó e hice de dicha terapia mi profesión. Hoy me dedico plenamente a ella profesionalmente, porque después de todos estos años he podido constatar que realmente da respuesta al tan extendido sufrimiento humano con un nivel de éxito más que satisfactorio y un enfoque que a día de hoy me sigue convenciendo, e incluso sorprendiendo.

Además, y quizás más importante aún, soy madre, abuela y suegra. Toda mi trayectoria personal me hace comprender, relacionar y dedicarme más aún a la parte puramente prenatal de la terapia. Puedo hablaros de muchos errores y algún que otro acierto como madre, de mi increíble experiencia como abuela y de mi satisfactoria relación con mi nuera y mi yerno.

De todo he aprendido y por todo soy lo que soy ahora y es esto lo que pongo a disposición de quien pueda interesarle, desde mi vivencia y desde mi profesión.
  • Si te ha gustado esta entrevista y sientes el llamado de conocer más de cerca este enfoque, puedes contactar a María Isabel por teléfono al 610 241 995 o por correo electrónico, enviando un mensaje a disalda7@gmail.com con el asunto "Entrevista Amor Maternal"

Si quieres formar parte de nuestra comunidad de mamás, únete a nuestra página de Facebook, o síguenos por Twitter. 

0 opiniones:

Publicar un comentario en la entrada

Related Posts with Thumbnails
 
Diseño © 2009-2014 BlogDesign.es - Textos © 2009-2014 Louma Sader Bujana